Blog

Contigo mimando tu maternidad

30 enero 2019

Primer trimestre de embarazo

Durante el embarazo el cuerpo de la mujer experimenta cambios fisiológicos prácticamente desde la concepción. A lo largo de estos 9 meses de embarazo, el embrión evoluciona por momentos y los síntomas que se sienten también varían con el desarrollo del feto. En este post hablamos de dichos cambios tanto para la madre como para el futuro bebé durante el primer trimestre (semanas 1 a la 12) de embarazo.

El primer mes de embarazo

La gestación da inicio a partir de la fecundación e implantación del embrión tras haber mantenido relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer, desde la fecundación hasta la implantación transcurren entre 7 y 8 días. Por tanto en esta primera semana, la concepción aún no ha tenido lugar pero el cuerpo de la mujer ya se prepara para ello.

En este momento el cuerpo comienza a producir la hormona beta-hCG, esta es la hormona que se detecta en los test de embarazo o la que se analiza a través de análisis de sangre.

Durante la siguiente semana se produce la concepción, cuando el óvulo es fecundado por el espermatozoide y se fusiona el material genético materno y paterno, comenzando así el desarrollo embrionario que va aumentando su número de células mientras se dirige hacia el útero.

Aunque son muchos los cambios que vive el cuerpo de la mujer internamente, los síntomas en este primer mes son suaves o prácticamente imperceptibles y normalmente no se dará cuenta del embarazo hasta la ausencia de la menstruación.

El segundo mes de embarazo

En el segundo mes de embarazo el embrión evoluciona rápidamente. Comienza la organogénesis y se originan la médula espinal, el cerebro, el corazón, el intestino, la piel… En este periodo ya pueden aparecer algunos síntomas como cansancio, mareos, náuseas o vómitos. También es posible no presentar ninguno de estos síntomas.

En la sexta semana, el embrión mide entre 2 y 4 mm y mientras sigue aumentando de tamaño, los órganos primitivos continúan su desarrollo. En esta semana el corazón comienza a latir de forma espontánea. Hacia la séptima semana la formación de órganos sigue avanzando y se originan el hígado, el páncreas, los intestinos, etc. El embrión llega a duplicar su tamaño llegando superar 1 cm de largo, aparecen las vértebras y comienza a tomar forma el futuro esqueleto.

Para el final de este segundo mes la placenta y el cordón umbilical habrán terminado de formarse, a partir de este momento la placenta es la encargada de permitir la llegada de sustancias nutritivas al embrión a través de la sangre materna.

En este segundo mes todavía es pronto para que la madre sienta al bebé, sin embargo debido a los cambios hormonales y todos los procesos que ocurren en el vientre es normal sentir cambios de humor. Se puede percibir un ligero aumento de peso y mayor apetito. Por su parte es común notar molestias como consecuencia del ensanchamiento del útero: ardor, pinchazos, calambres en las piernas, sensibilidad en el pecho, etc.

El tercer mes de embarazo

A partir de este mes el embrión pasa a denominarse feto, todos los órganos están desarrollados aunque tienen que madurar y evolucionar correctamente. Los genitales comienzan a definirse, pero todavía es pronto para conocer el sexo del bebé.

El feto pasará de medir 1,5-2 cm hasta los 5-7 cm en este mes, una evolución muy rápida. La cabeza toma forma con las orejas y la nariz, se desarrollan los ojos y los párpados que permanecerán cerrados. En este periodo el feto comienza a moverse, abre y cierra la boca, así como las manos y los pies que ya cuentan con los dedos formados.

Todavía es pronto para que la mamá note el movimiento del feto, pero este ya responde a algunos estímulos y se mueve con energía. Aunque seguiremos sintiéndonos cansadas, los síntomas como las náuseas, vómitos o mareos que provoca la hormona beta-hCG empezarán a remitir. El pecho aumenta de volumen y la tripa comienza a abultarse pudiendo apreciarse a simple vista en la mayoría de casos, en este momento es normal tener un aumento de entre 1 y 2 kg de peso. Las molestias abdominales y gastrointestinales (acidez, ardor, gases o estreñimiento) son comunes en este periodo.

Encontrarse emocionalmente más sensible de lo habitual es normal debido a los cambios hormonales, así como los cambios repentinos de humor.

Pasados estos tres meses se considera superado el riesgo de aborto natural, lo cual supone una gran tranquilidad para la futura madre.

Cuidados durante el primer trimestre de embarazo

Mantener un estilo de vida saludable es vital en cualquier etapa, pero sobre todo durante el embarazo. A partir del momento en el que conozcamos que estamos embarazadas hay que llevar una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, vitaminas y minerales.

Practicar ejercicio físico durante el embarazo aporta múltiples beneficios ya que nos ayuda a fortalecer los músculos de cara al parto. Salir a caminar, nadar, gimnasia acuática, yoga … son actividades muy recomendadas, aunque hay que evitar los ejercicios y deportes de riesgo o de alta intensidad.

En nuestra Escuela de Embarazo y Crianza ofrecemos un programa integral con especialistas multidisciplinares para las futuras mamás para garantizar una atención completa y segura del embarazo, nacimiento y crianza, infórmate aquí.