Transferencia en blastocisto: pros y contras de esta técnica de reproducción asistida

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que es un blastocisto

Carlos y Marta son una pareja que está en su primer  intento de FIV.  En el día 3 de desarrollo embrionario tienen un  número alto de embriones de buena calidad,  y el equipo de especialistas de reproducción asistida les propone hacer un  cultivo largo de los embriones hasta blastocisto. Carlos y Marta se preguntan  ¿Qué es un blastocisto? ¿Por qué el cultivo largo? ¿Es mejor? Tras resolver estas dudas aceptan, se consiguen blastos de buena calidad, se transfiere uno y se congelan dos, nuestra joven pareja se queda embarazada.

La historia de Carlos y Marta ha sido exitosa, pero el reto de los especialistas es determinar qué pacientes  pueden aumentar sus probabilidades de embarazo con el cultivo a blastocisto. A pesar de los avances y mejoras en nuestros laboratorios, los embriólogos no pueden tener una total certeza en día +3 de que un embrión llegue hasta blastocisto. Es fundamental una buena información a los pacientes de los pros y contras del cultivo a blastocisto, para que la toma de decisiones junto con los el equipo de especialistas sea co-participada.

Por ello, en FIV Recoletos, aclaramos las cuestiones relacionadas con la transferencia en blastocisto y recogemos en este post técnico las principales ventajas e inconvenientes de esta técnica.

¿Qué es un blastocisto?

Llamamos blastocisto al embrión en los días 5 ó 6 de su desarrollo, tiene entorno a 150-200 células y un tamaño de 200 micras. En esta fase podemos observar diferenciación celular,  el trofoblasto que formará la placenta y la masa celular interna que dará lugar al feto.

¿Cuándo se implanta un blastocisto?

Cuando un embrión se implanta de forma natural, se encuentra en forma de blastocisto. Esto se produce aproximadamente a partir del día 5 ó 6 de desarrollo embrionario y concluye otros 4 ó 5 días más tarde.

Por tanto, si el desarrollo embrionario se realiza en el laboratorio, fuera del útero, el embrión llega a blastocisto en día 5 ó 6 tras fecundación. Es en ese momento serán transferidos al útero materno, y la implantación comenzará uno ó dos días después de dicha transferencia, dependiendo del desarrollo del embrión cuando fue transferido.

¿Por qué son mejores las tasas de gestación en blastocistos?

 La transferencia en la fase de blastocisto está asociada a elevadas tasas de implantación, debido a que permite una mejor selección embrionaria y una mejor sincronización entre el embrión y el endometrio.

Según los datos del registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) del 2015, la tasa de gestación por transferencia de ovocitos propios en estadio de blastocisto es de 47.3% frente a 37.9% en día 3 y la de óvulos de donante del 60.3%  en blastocisto, frente al 51.3%  en día 3.

Clasificación blastocisto según calidad

Para la clasificación de los blastocistos la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) utiliza un esquema diferente a la clasificación de embriones tempranos. Se establece una clasificación con 4 categorías (A, B, C, D) en función del grado de expansión del  blastocisto, la calidad de la masa celular interna y calidad del trofoectodermo.

Por ello en algunos determinados casos se puede dar la paradoja de que embriones que fueron clasificados como C en día +2 ó +3, puedan ser catalogados después como un blastocisto de calidad superior.

¿Por qué no llegan todos los embriones a blastocisto?

Alcanzar el estadio de blastocisto supone un esfuerzo para el embrión temprano que de 4 ó 8 células debe de alcanzar aproximadamente 150-200 células y diferenciarse celularmente. Se estima que entre un 40% a un 60% de los ovocitos fecundados son capaces de alcanzar la fase de blastocisto. Los embriones que son de mejor calidad seguirán creciendo y los de peor calidad se detendrán.

Las ventajas de una transferencia en blastocisto

  • Sincronización endometrial. De manera natural el embrión  llega al útero  el día 5 ó 6 tras la fecundación. Cuando realizamos un cultivo hasta blastocisto la transferencia se realiza justo el día que de manera in vivo el embrión debería estar en el útero.
  • Mayor selección embrionaria y mayor tasa de implantación. Son embriones muy evolucionados y con alto potencial de implantación, ya que hasta blastocisto sólo llegan embriones de alta calidad, el resto detienen su desarrollo.
  • Reducción del número de embriones “sobrantes”. Una vez alcanzado el ansiado embarazo y  si no existe el deseo de volver a ser padres, el destino de los embriones congelados se convierte en un dilema legal, ético y económico.
  • Ante un riesgo de hiperestimulación el cultivo hasta blastocisto nos da la oportunidad de estudiar la evolución de la paciente durante dos o tres días más y poder tomar la decisión más adecuada en cuanto a la transferencia.

Las desventajas de una transferencia en blastocisto

  • El embrión está menos expuesto a las condiciones in vitro y a una menor manipulación. Estudios recientes sugieren que el cultivo embrionario puede modificar la epigenética del embrión.
  • No se ha comprobado que el cultivo hasta blastocisto mejore las tasas de embarazo en pacientes con bajo pronóstico de embarazo.
  • Por muy óptimas que sean nuestras condiciones en el laboratorio, nunca podrán ser mejores que las del útero materno. No tenemos la certeza de que ese embrión que ha detenido su desarrollo en nuestro incubador, no hubiese llegado hasta blastocito en el útero.
  • Paradójicamente el cultivo a largo puede aumentar la tasa de gestación múltiple, ya que aunque se recomienda que solo se transfiera un embrión en  blastocisto, en la práctica clínica en muchas ocasiones se transfieren dos embriones en estadio de blastocisto.

La mayor parte de las transferencias embrionarias en España se realizan en día 3. La mejora técnica de los sistemas de cultivo ha hecho posible que el cultivo del embrión hasta etapas avanzadas (blastocisto, día 5) sea una práctica  cada vez más habitual en las clínicas de reproducción asistida. El cultivo a blastocisto ayuda a seleccionar aquellos embriones de mejor calidad y mayor probabilidad para implantarse en el útero, con lo que aumenta la tasa de gestación, aunque disminuye el número de embriones disponibles ya que sólo el 50% de los embriones obtenidos puede llegar a desarrollarse al estadio de blastocisto.

En FIV Recoletos contamos con un equipo de ginecólogos y embriólogos altamente especializados que estudian cada caso de forma personalizada y acompañan a los pacientes durante todo el proceso, ofreciendo una información completa para que la toma de decisiones se realice de forma conjunta buscando la mejor alternativa de transferencia embrionaria.

Información redactada por las embriólogas de la clínica FIV Recoletos de Ciudad Real, Bienvenida Lozano y Verónica Saez.

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