Varicocele y fertilidad masculina: ¿qué es el varicolece y cómo se trata?

Portada » Comunidad FIV Recoletos » Blog » Urología » Varicocele y fertilidad masculina: ¿qué es el varicolece y cómo se trata?


varicocele

El varicocele es la hinchazón de la venas dentro del escroto debido a una acumulación de sangre en las venas de los testículos, concretamente en las venas espermáticas.

Es una enfermedad muy frecuente que se desarrolla de manera progresiva y afecta, sobre todo a adolescentes.

A causa del varicocele, las venas testiculares se dilatan provocando lesiones en las funciones de los testículos. Puede producir dolor testicular y, en ocasiones, infertilidad, ya que puede estar relacionada con la disminución del número de espermatozoides, su movilidad, su morfología y su capacidad de fecundación.

Esta enfermedad es mucho más frecuente en el lado izquierdo de los testículos, puesto que la presión de la sangre es mayor, aunque también puede ser bilateral en ocasiones.

Debido a su relación con la infertilidad masculina, desde la Unidad de Urología de FIV Recoletos, queremos resolver todas las dudas respecto a esta enfermedad e informar sobre sus posibles causas y tratamiento.

 

Causas y síntomas del varicocele

Se desconocen causas concretas en la formación de varicocele, por lo que se considera una enfermedad provocada por diversos factores.

Como posibles teorías se considera que la anatomía de la vascularización testicular izquierda que provoca  mayor presión de la sangre y dificulta el retorno venoso en ese lado, el aumento del flujo sanguíneo a los testículos durante la pubertad o la sobreexpresión de proteínas como la Bcl-2 podrían ser posibles causas.

El varicocele es una enfermedad bastante frecuente, observándose en aproximadamente un 10-15% de los hombres sanos y es más frecuente. Sin embargo, su incidencia alcanza un 25% en los hombres con seminograma alterado y un 40% en los hombres infértiles. Generalmente, esta enfermedad no presenta síntomas y suele detectarse durante un examen físico rutinario.

En el caso de que sí los presente, los más frecuentes son dolor en los testículos, sobre todo el izquierdo, y sensación de peso en la zona escrotal, siendo esta más intensa cuando el paciente está de pie.

Por otro lado, la manifestación más habitual del varicocele es la disminución del volumen testicular, que si no se trata de forma rápida puede llegar a producir atrofia.

 

Diagnóstico del varicocele

Por lo general, para diagnosticar el varicocele se procede a realizar una exploración física que consiste en la observación del escroto para comprobar si existen dilataciones evidentes a simple vista.  A continuación, se realiza otra exploración más detalladamente de cada testículo con las manos para buscar la presencia del varicocele con el tacto. Dicha exploración se realiza con el paciente tumbado, de pie y mediante la maniobra de Valsalva, en la que se aumenta la presión abdominal del paciente indicándole, por ejemplo, que tosa.

Si con el examen físico no se encuentra evidencia de varicocele, se realizarán diversas pruebas de imagen, siendo las más comunes la Ecografía Doppler, que es una ecografía especial que permite ver los flujos de sangre en arterias y venas..

En los pacientes en los que se comprueba la existencia de varicocele, suele realizarse una analítica de sangre y un análisis de semen para comprobar si hay alteraciones de la fertilidad.

Tratamiento del varicocele

Si el varicocele no presenta síntomas y no repercute en las funciones de los testículos ni la calidad del esperma, no es necesario tratamiento pero sí se aconseja realizar un seguimiento médico de forma periódica.

Asimismo, en los hombres con infertilidad y varicocele tampoco es siempre necesaria la cirugía, ya que pueden recurrir a técnicas de reproducción asistida.

En definitiva, el tratamiento de varicocele tiene como objetivos mejorar la capacidad reproductiva, la recuperación del volumen testicular o la eliminación del dolor.

En estos casos, los tratamientos más comunes son:

–          Cirugía abierta: consiste en la ligadura quirúrgica de las venas dilatadas. Para ello, el urólogo realizará una incisión en la parte inferior del abdomen y ligará las venas afectadas para dirigir el flujo de sangre hacia las venas que funcionan correctamente. Es una operación sencilla y el paciente podrá regresar a casa el mismo día de la intervención.

–          Embolización de las venas testiculares: taponamiento de las venas afectadas mediante un catéter a través de la ingle. Esta intervención tampoco precisa hospitalización.

En FIV Recoletos, contamos con un equipo de urólogos especializado en salud sexual y fertilidad masculina. Si presentas alguna de los síntomas propios del varicocele, contacta con nosotros y realizaremos de forma personalizada un diagnóstico y tratamiento.

Deja un comentario

Name*

Email* (never published)

Website

NO
[data-image-id='gourmet_bg']
[data-image-id='gourmet_bg']
[data-image-id='gourmet_bg']
[data-image-id='gourmet_bg']
[data-image-id='gourmet_bg']
[data-image-id='gourmet_bg']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']
[data-image-id='gourmet']